sábado, mayo 17, 2008

Forma justa de evaluar el desempeño de los
estudiantes



Al evaluar constatamos la utilidad del proceso de enseñanza-aprendizaje, queriendo decir con ello lo significativo que fue el proceso para cada uno de los alumnos, de acuerdo a ello es como se logra la evaluación del alcance o no, de los objetivos propuestos.
La evaluación tradicional valora el nivel alcanzado respecto a las capacidades de los alumnos, no observando el proceso ni la progresión que los alumnos hayan tenido dentro de éste.

Según mi opinión es lo contrario lo que se debe hacer, pues bien sabemos no todos poseemos las mismas habilidades en ciertas actividades, por lo que sería necesario fijar antes de las evaluaciones, algunos parámetros globales(hacer mediciones), en donde los alumnos no se sientan sobrepasados por lo que debieran cumplir, haciendo que se desmotiven porque comprenden que se les hará difícil alcanzar aquellas metas.

Cabe destacar que ante una asignatura como la que nosotros cursamos es necesario que el profesor haga una evaluación en diferentes momentos del proceso de enseñanza-aprendizaje, concretamente al principio, durante y al final del mismo.
De ésta manera la evaluación inicial nos servirá para obtener referencias de los conocimientos previos del alumnado; (en nuestro caso, al iniciar las actividades físicas, el profesor debiera constatar en el nivel que cada alumno se encuentre, considerando el nivel de competencia motriz que cada uno posee: Ej.: en el Test de Cooper, como fue hecho al iniciarnos en nuestra carrera); ya más en el desarrollo de las actividades debiera continuarse con este tipo de evaluaciones o más bien mediciones, de manera que se vea la progresión que el alumno va teniendo, para que así no se evalué drásticamente frente a unos parámetros o tablas establecidas quizás donde.

Se podría justificar ésta propuesta de la siguiente manera:
* Un alumno con una gran habilidad motriz obtendría buenas calificaciones finales, obviando el esfuerzo.
* En cambio, un alumno “no hábil”, desde el punto de vista motriz, no alcanzaría calificaciones satisfactorias pese a su esfuerzo y entusiasmo que tuviera; siendo a mi parecer esto injusto.

Aunque como hemos comprobado la Educación Física no sólo es práctica, sino que también conocimientos teóricos, por lo que se conseguiría nivelar con lo siguiente:
* Un alumno con excelentes aptitudes desde el punto de vista motriz, quizás no tenga conocimiento de la materia aplicable.
* Pero ahora, otro alumno que tenía bajo rendimiento motriz, puede tener buenos conocimientos sobre la materia, con lo que compensaría en alguna medida en lo que se sienta bajo.

Llegando a la conclusión que para una buena y justa evaluación seria imprescindible que el profesor, fije sus parámetros evaluativos de acuerdo a los distintos ámbitos dentro del proceso d enseñanza – aprendizaje.

No obstante se debe considerar que no todos los profesores tienen los mismos métodos de evaluación, pues algunos se encuentran más exigentes y los alumnos deben hacer tal cual lo que él les pide; en éste caso sólo queda que los alumnos al inicio del proceso sepan el método evaluativo que impondrá el pedagogo ante ellos. En definitiva se debe dar a conocer lo que será evaluado, cómo, dónde, cuando y todas esas preguntas que surgen al momento de una calificación.

A modo de conclusión podría referirme a que:
La obtención de los objetivos planteados por parte de los alumnos no ha de ser medido de forma mecánica, como comúnmente se hace, sino que deberían tenerse en cuenta todos los factores que han incidido a lo largo del proceso, no concentrando la atención única y exclusivamente en un tipo u otro de contenido o práctica deportiva.
Además que la Evaluación no solo debe implicar objetivos respecto a excelencias motrices, sino que abarcar también múltiples aspectos del desarrollo del individuo.